(That’s life)
Una de las palabras que más aprecio de nuestra lengua castellana es ésta, Devaneo. Es oírla o leerla y me entran unas ganas de pendular locas, de lado a lado y con cierto cinismo, no se por qué. Y es que devanear es sumamente elegante, hasta desafiante… Y, sobre todo, muy muy segura de sí misma la condenada palabrilla.
Estupendas son también sus tres definiciones reconocidas:
1. m. Delirio, desatino, desconcierto.
2. m. Distracción o pasatiempo vano o reprensible.
En su acepción tercera siempre me ha recordado aquellas palabras de Neruda: Amo el amor de los marineros que besan y se van. Dejan una promesa, no vuelven nunca más. O como dice un haiku: palabras que arden/ palabras que se apagan/ palabrerío. Pero hay que admitir que suenan de maravilla esas palabras (promesas) tan devaneadoras.
En su acepción segunda, me parece sumamente inadecuado que se lo califique como vano o reprensible. ¡Hábrase visto!. Si Arquímedes no se hubiera solazado en la bañera, nunca hubiera dicho ¡Eureka!. Si Newton no hubiese tomado una taza de té bajo un manzano, nunca hubiera sacado toda una teoría de esa contemplación ociosa. Si Fleming no se hubiera entretenido charlando con un compañero, no se le hubiera ocurrido echar la vista encima de la futura penicilina. Como véis, los devaneos ocasionales pueden ser de lo más fructífero.
Su acepción primera es de lo más completa. Una palabra precisa y preciosa para definir a mi apreciada La Otra Generación del 27; sus integrantes eran expertos en delirios, en desatinos, en desconciertos: Enrique, Miguel, Alvarito, Tono, José, Edgar, Antoniorrobles, Bon, K-Hito, aparte de Paco, Jacinto, Manuel, Bagaría y alguno que se me esconde en la chistera.
Tener un devaneo-desconcierto es de lo más refrescante para nosotros humanos que ya nos las sabemos todas; experimentar un devaneo-desatino es de lo más recomendable si te lo tomas a guasa y no a la tremenda; y el devaneo-delirio, tipo lo que estoy haciendo ahora (escribir un post-tesis sobre “El Devaneo como uno de los más gloriosos quehaceres humanos”), viene muy bien para ejercitar las neuronas de la imaginación.
Y para terminar… ¿habéis notado lo musicalmente que se conjuga en su forma verbal?
Que ustedes devaneen bien en esta semana que ha comenzado ;D




